Una coalición nueva formada por grupos en más de doce estados, incluyendo Kentucky, aspira obtener fondos para un plan de restauración regional para la cuenca del río Ohio, donde 30 millones de personas dependen de éste para obtener agua potable.
La vía fluvial de 205,000 millas cuadradas está entre las más grandes del país, pero no ha recibido el apoyo federal para limpieza que las otras cuencas han recibido, como los Grandes Lagos y el Chesapeake. Más del 97% de los ríos y arroyos de Kentucky extraen agua del río Ohio.
Michael Washburn, el director ejecutivo de la alianza Kentucky Waterways, dijo que una larga historia de polución ha puesto en peligro la salud de las aguas regionales por décadas.
Washburn dijo que, “tenemos sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS), tenemos infraestructura envejecida en nuestras utilidades acuáticas. También, tenemos muchas especies de fauna acuáticas y terrestres que están en peligro.”
Casi el 70% de arroyos y el 64% de lagos en la cuenca del río Ohio no cumplen con los estándares de calidad de agua en el estado. Muchas veces, tienen altos niveles de mercurio, químicos sintéticos, bacterias y exceso de nutrientes.
Washburn dijo que hay más de 100 vertederos de residuos tóxicos en la cuenca del río Ohio, que están contaminando la agua. Mencionó que la alianza de cuenca del río Ohio lanzó un plan el verano pasado con soluciones para abordar contaminación.
Washburn explicó que “hay partes del plan sobre contaminación heredada, contaminación industrial y deshecho de cosas contaminantes como mercurio.”
Según los datos de la agencia de Protección Ambiental, casi la mitad de las comunidades de la región son consideradas económicamente deficientes o en peligro de estarlo y son más propensas a sufrir de problemas físicos y salud mental a causa de exposición a la contaminación.
Makeila Díaz