Los centros de cuidado infantil y los hogares de todo Kentucky se están preparando para una congelación federal de la asistencia para el cuidado de niños, después de que la administración Trump detuviera miles de millones en fondos estatales por acusaciones de fraude.
Mahogany Livers, una madre soltera que trabaja en el condado de Franklin, dijo que sin la ayuda federal, el cuidado infantil le costaría más de 700 dólares al mes, más que el pago de su carro y casi la mitad de su renta mensual. Añadió que, sin familia cerca que pueda ayudarla a cuidar a su hijo pequeño, podría perder su empleo.
“No solo no podría cubrir mis necesidades básicas, sino que tendría que elegir entre ir a un trabajo para el que no tengo cuidado infantil, o tener acceso a opciones de comida saludable”, explicó Livers.
Hasta ahora, no se han documentado casos de fraude en Kentucky, pero la congelación podría extenderse al estado. La próxima semana, senadores federales discutirán el tema en una audiencia del Comité Judicial. Se estima que 34,000 niños en el estado dependen de la asistencia federal para permanecer en centros de cuidado infantil.
Livers señaló que anteriormente trabajó en la industria del cuidado infantil y vio a muchas familias perder entrevistas de trabajo porque no tenían con quién dejar a sus hijos.
“El ciclo en sí mismo, el sistema debería volver a analizarlo y realmente ponerse en los zapatos de las familias para entender lo difícil que es simplemente mantenerse a flote”, insistió.
Según datos federales, más de un millón de niños en todo el país reciben subsidios para el cuidado infantil a través del programa fondo para el cuidado y desarrollo infantil.
Molly-Margaret Mast