Los datos de la policía estatal de Kentucky demuestran que, durante los últimos dos años, hubo más cargos por conducir bajo los efectos del alcohol que por conducir bajo los de las drogas.
Sin embargo, los datos no consideran las complicaciones de detectar con éxito el uso de las drogas en conductores irresponsables. Incluso los medicamentos recetados pueden causar problemas al conducir.
Independientemente de si un conductor está bajo la influencia del alcohol o las drogas, la policía usa señales similares para detectar un peligro potencial.
La policía comenzó el seguimiento del número de cargos por conducir bajo la influencia del alcohol y las drogas por separado en 2020.
Traducción de Savannah Jackson.